MÉXICO DF.- Galilea Montijo destella felicidad desde el nacimiento de su hijo Mateo y define que es, sin duda, la etapa más hermosa de su vida, el convertirse en madre, una experiencia que le encantaría repetir con la llegada de una niña.
“Estoy tranquila, muy contenta, feliz de la vida con mi bebé. Me encantaría otro, ojalá que fuera niña, pero es muy pronto”.
Aunque le hubiera gustado tener una familia grande, asegura que no lo cree posible, ya que a sus 39 años lo ve muy lejano.
“Ya los tiempos no están para cuatro o cinco, aparte la edad tampoco me lo permite, pero uno más sí me
encantaría y que fuera niña”.
Una noche larga y temerosa para Montijo, pues explica que su bebé se quedó por primera vez en su habitación.
“Ayer Mateo tuvo su primer noche en su cuarto y yo lloraba y lloraba, Fernando me decía que es por su bien, se tiene que acostumbrar, se le tiene que dar su espacio, porque los niños se acostumbran desde bebés, pero yo sufrí horrible en la madrugada casi me levanto por él”.